Hace 5 años
Published by juanlu Marzo 19th, 2008 in política.La guerra de Irak empezó de madrugada en España.
En el día del padre, Bush le regaló al suyo una guerra contra el enemigo heredado: Saddam. En el día del padre, el Tío Sam comenzó una cruzada contra fantasmas con barbas y turbantes que sólo ha dejado más muerte y más antiamericanismo.

Yo esa noche estaba en Sevilla, dormí poco por razones que no vienen al caso y llegué tarde a la manifestación improvisada de la mañana siguiente. Y tú, ¿dónde estabas?




Yo estaba en Madrid, y esa noche no dormí. Me pasé la noche escuchando la radio, viendo la tele, y navegando, y con una tremenda impotencia sobre esta barbaridad que solo estaba empezando…
No sé por qué, pero mi recuerdo más nítido es de la segunda noche de la guerra. Llorando, solo, en el sofá, viendo estallar lucecitas verdes en la emisión continua de la CNN.
Ya puse en mi blog que no podía contarlo. Demasiado frívolo me temo. Bueeeno, diré que estaba en el Wellington…
No soy capaz de recordar qué hacía exactamente aquel día. Recuerdo la compañía, Sara en technicolor. Pero recuerdo la extraña sensación de incredulidad que nos invadía, más fuerte que el horror que el desarrollo de la guerra trajo. Ahora, echando la vista atrás, me doy cuenta que el sentimiento de injusticia sobrepaso al del dolor en aquellos días tan lejanos. Sin embargo, y no sé si para bien, ahora el dolor es mucho más latente que el de la injusticia. Y al mismo tiempo, Irak para mi ahora es Irak, Guatemala, Nicaragua, Mauritania, Senegal, Líbano… Es esa niebla de dolor que siento que nos acecha a unas horas de avión y que, cada día más, convive entre nosotros en forma de refugiados políticos, de la esperanza, del hambre…. La invasión de Irak fue también para mi la invasión de la barbarie en mi mundo. La salida del cascarón.
Pues yo estaba en casa de una amiga, habíamos estado despiertas hasta las tantas siguiendo las noticias en la tele… y recuerdo que nos fuimos a dormir y yo no paraba de dar vueltas hasta un momento en que supe que ya había empezado y me dormí… recuerdo a la mañana siguiente que Aznar hizo un comunicado oficial y le dije a Cascales que me saltaba su clase, que no me parecía bien estar escuchando la radio mientras él hablaba y que quería verle la cara a ese nuestro presidente… me encantó el gesto que me puso, por cierto…
Y del resto… bueno, nos cruzamos varias veces por la facultad… sé que tanto una amiga como yo lloramos (cada una en su casa) cuando obmbardearon la biblioteca… en fin…
Ahora mismo, bueno… es un poco como lo que ha dicho Patricia, Irak forma parte de esa nube oscura que pulula por ahí dentro (dentro de mí, claro) y que hace que a ratos pierda totalmente el erspeto al ser humano y otras me haga llorar y otras simplemente sea un “si este es nuestro mundo, que reviente, nos lo tenemos merecido” (en general la humanidad)… y para que las nubes desaparezcan, tiene que llover y que se formen charcos… aunque me da que esta lluvia será un tanto ácida… también estoy bastante pesimista en estos temas, así que todo se acentúa un poco, claro…
Yo estudiaba en Salamanca, aún no conocía a Javi, ni a tí, ni a Luis. Recuerdo lucecitas verdes en una imagen de noche y recuerdo indignación y rabia, porque me obligaban a formar parte de algo que no quería por nada del mundo. Recuerdo manifestaciones y conversaciones eternas sobre el tema entre porro y porro (estaba en la universidad!)
Recuerdo la repugnacia y vergüenza que me produjo ver al presidente de mi país metiendo a España en una guerra contra la que estábamos todos: paradoja terrible. A los ciudadanos de este país les costará perdonar al PP, sobre todo porque todavía no han pedido perdón y porque todavía siguen defendiendo como buena aquella decisión.Sigo sintiendo repugnancia ante la soberbia de aquel presidente que no quiere reconocer que se equivocó, que sigue defendiendo la decisión como buena y que por lo tanto se niega, y se negará, a pedír disculpas. La Historia se lo demandará.